jueves, 2 de septiembre de 2010

¿COMO SE PREPARA TODO ESTE PROCESO?

Los órganos reproductores femenino y masculino empiezan a producir hormonas: en la mujer, mayoritariamente estrógenos y progesterona, y en el hombre testosterona. Este es el tiempo en el que se originan las células reproductoras: óvulos y espermatozoides. A partir de este momento, en el organismo femenino se liberará cada mes un óvulo y la membrana mucosa que tapiza la cavidad uterina se preparará para anidar al huevo en caso de que tenga lugar la fecundación.

Dicho de otra forma la pubertad señala el inicio de la evolución que otorga a los seres humanos la capacidad de procrear. En esta etapa, el hipotálamo y la hipófisis ponen en funcionamiento toda una serie de mecanismos hormonales que provocan grandes transformaciones fisiológicas. Todo parte en el cerebro y termina en la capacidad de reproducción.

LAS HORMONAS EN DESARROLLO....


Todo es rápido en esta etapa de tránsito por la que los niños y niñas se convierten en adultos casi de la noche a la mañana. Para llegar a esta fase, debemos remontarnos a la vida prenatal. Hay que señalar que, el desarrollo de los órganos sexuales se produce por obra y gracia de las hormonas sexuales durante los cinco primeros meses de gestación. Las hormonas, que han trabajado para determinar el sexo del bebé, permanecerán en estado de letargo durante la infancia, hasta que consideren que ya ha llegado el momento de madurez necesario para activarse y proporcionar al niño o a la niña las funciones precisas para convertirse en seres capaces de relacionarse sexualmente y procrear. Una bella durmiente, que sabe esperar su momento.

QUE ES LA PUBERTAD

Sintetizando, diríamos que es la fase del desarrollo del cuerpo humano en la cual se inicia la madurez de los órganos sexuales, al tiempo que los caracteres sexuales secundarios comienzan a manifestarse.

Rebelde sin causa ...

Es frecuente la reacción de rebeldía ante la autoridad paterna como forma de oponerse a este proceso Se diría que «no saben perder», porque todavía les cuesta compensar la pérdida de tantas cosas conocidas con los logros que van adquiriendo.

El muchacho de esta edad percibe sensaciones genitales intensas; ya conoce la tensión que le causan las erecciones, pero a esto se añaden las primeras poluciones con expulsión de líquido seminal. El cambio de la voz y la aparición de vello en la cara, pubis, axilas, y la vellosidad generalizada por el resto de su cuerpo, le suelen despertar sensaciones de extrañeza y rechazo. Las conversaciones con su padre pueden ayudarle a afrontar con menos angustia este proceso de transformación

Ambos, chico y chica, "mueren” a la infancia para "renacer” como adultos. Su cuerpo crece, se estira y se ensancha
• Sus órganos genitales se desarrollan por completo
• Aparecen las primeras reglas en la chica, las primeras poluciones nocturnas en el chico
• Se transforma su apariencia física piel y pelo grasos y acné
• Aparecen los rasgos sexuales secundarios vello en axilas y pubis.

El espejo le devuelve a la muchacha otra imagen de sí misma. Hacerse una mujercita implica el pronunciamiento de sus senos, las pérdidas menstruales (acompañadas a veces de jaquecas y dolores abdominales más o menos intensos), la aparición de vello en pubis y axilas, el ensanchamiento de las caderas, y el inevitable acné juvenil. Todos estos cambios pueden hacerle sentir menos bonita y menos deseable de lo que había sido hasta entonces.

EL DESPERTAR DE LA SEXUALIDAD : LA PUBERTAD

Entre los 11 y los 13 años los niños dejan de serlo, muy a su pesar en algunas ocasiones. Va quedando atrás una etapa de ingenuidad e inocencia que no puede alargarse más porque las transformaciones corporales plantean nuevas sensaciones, no siempre agradables.

Los chicos y las chicas se buscan y se evitan mutuamente, como en un juego de seducciones y rechazos recíprocos que trae más angustias que alegrías. Ambos son cada vez más conscientes de la metamorfosis que padecen, aunque muchas veces prefieren hacer la vista gorda y los oídos sordos.

A esta edad, la sexualidad dormida, como la de la Bella durmiente, se agita en sueños, fantasías y emociones intensas

Hay que salir del limbo de la época de latencia para seguir el camino del crecimiento hacia la vida adulta.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

jueves, 12 de agosto de 2010

ENTRANDO EN MATERIA

A lo largo de la historia, el hombre, se ha cuestionado el sentido y fin último de la vida, de la existencia, del tiempo, del amor, del bien y el mal, y también de la sexualidad. Sobre todo pareciera que últimamente, más que cuestionarse otras cosas, se cuestiona sobre la sexualidad. Basta con ver los grandes avisos en las avenidas, los comerciales en televisión, abrir cualquier revista y encontrar algo sobre la sexualidad. Desafortunadamente no buscamos información sobre sexualidad con el Creador de la misma, sino con otros aprendices que sólo tienen “verdades a medias”, por no decir “mentiras completas”. Que incluso nos hacen pensar que Dios no tiene nada que ver con la sexualidad y creemos que “otros” pueden tener una mejor explicación de la misma.

Pero no es así, podemos ver actualmente dos posturas extremistas y equivocadas sobre la sexualidad:

En un extremo se encuentra la postura hedonista y utilitarista en donde el único objetivo es satisfacer los impulsos y los sentidos, lo más importante es el placer y la gratificación física, y el que YO me sienta bien. Lo más grave de esta postura es reducir a las personas a simples objetos sexuales y medios de bienestar.
En el otro extremo nos encontramos con la postura que ve la sexualidad como un tabú, como algo que causa vergüenza, que es sucio e indigno, y que solamente se puede tolerar, para la procreación, algo así como un mal necesario.

Ambas posturas son equivocadas, ya que la concepción recta de la sexualidad (por llamarla de una forma), es la que la da su justo valor como un don de Dios, dado al hombre para hacerlo co-partícipe de la creación por medio de la fecundidad que surge de la entrega de amor esponsal entre el varón y la mujer.

La sexualidad va de acuerdo con el plan de Dios cuando respeta sus dos fines: UNITIVO y PROCREATIVO.

Unitivo: es decir, cuando la sexualidad es un medio para expresar amor. Por ejemplo los esposos cuando ejercen su sexualidad, es un acto de entrega y por tanto es bueno y lícito, que gocen del placer que la relación sexual conlleva. De hecho este placer físico también es una capacidad que Dios ha dado al hombre y que tiene como fin la unión de los esposos.


¿PARA QUE SIRVE LA SEXUALIDAD?

Poder comprender, pero sobre todo percibir la sexualidad como una parte importante de nuestras vidas, es uno de los retos que todos deseamos, tanto para sí mismos como para que nuestros hijos lo vivan.

Para poder lograr esto, se debe tener claro que la misión de la sexualidad en la vida humana no es reproducirse. La reproducción es una de las funciones de la sexualidad, pero esta es opcional. Una bendición para unos y un caos para otros.

La sexualidad es esa energía que nos permite desarrollar la capacidad de vincularnos.

¿QUE ES SEXUALIDAD ?

La sexualidad humana representa el conjunto de comportamientos que conciernen la satisfacción de la necesidad y el deseo sexual. Al igual que los otros primates, los seres humanos utilizan la excitación sexual con fines productivos y para el mantenimiento de vínculos sociales, pero le agregan el goce y el placer propio y el del otro. El sexo también desarrolla facetas profundas de la afectividad y la conciencia de la personalidad. En relación a esto, muchas culturas dan un sentido religioso o espiritual al acto sexual, así como ven en ello un método para mejorar (o perder) la salud.